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LV The Book

ALREDEDOR DEL BAÚL LIBRERO

Vientos de novela soplan sobre Louis Vuitton. O de cómo La Maison reaviva ahora y siempre el amor por las palabras y por el viaje.

Es una historia de baúles, de monogramas, de cajones secretos, de promesas de escritura y de renacimientos. A mediados del siglo XIX, la Maison Louis Vuitton comienza a imaginar baúles personalizados. En pleno auge de los transportes modernos, la gente sueña con visitar otros lugares. Material fotográfico, instrumentos musicales, camas de campaña, cabinas de ducha o, incluso, peinadores, se vuelven nómadas y los encargos especializados rivalizan en ingenio y sofisticación.

Y con su alma viajera a cuestas, Ernest Hemingway también sueña con su baúl ideal. Gaston Louis Vuitton hace su sueño realidad y le entrega, en mayo de 1927, The Library Trunk, una fantasía de cajones secretos y de estantes mullidos para llevar el mundo consigo. Este baúl acompañará al escritor... Y desaparecerá, antes de reaparecer en los sótanos del Ritz, conteniendo el manuscrito perdido de París, su obra de arte póstuma. Esta historia continuará años más tarde, con la pluma de Nicolas d'Estienne d'Orves. Su novela corta, Les sentinelles du Vide (Los centinelas del vacío), se unió recientemente a las de Yann Moix, Virginie Despentes y Eliette Abecassis en la antología llamada La Malle (El baúl), un elogio novelesco al espíritu de Saint-Germain-des-Prés y al amor por las palabras de la Maison Louis Vuitton. Un espíritu que revive en una especie de cajita de joyas dedicada a la escritura y que se encuentra muy cerca del Café de Flore, donde las plumas de colección, las tintas exclusivas, y los tinteros de cristal se mezclan con la colección "Écriture" y, ahora, con los legendarios baúles libreros.

Etiquetas: Baúl, Ernest Hemingway, Gaston-Louis Vuitton